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Una vez más la naturaleza se ensaña contra los pobres de Chile

 

Queridos hermanos y amigos:

Los medios de comunicación han llevado al mundo entero las desastrosas consecuencias de los incendios forestales que han afectado a varias regiones de Chile, alcanzando en varias zonas a sectores poblados y dejando a miles de personas sin casa. El último informe de las autoridades habla de 11 fallecidos, 3.780 personas damnificadas y 1.047 viviendas destruidas. La superficie afectada corresponde a 547.190 hectáreas.

Una vez más la naturaleza se ensaña con nuestra nación y con nuestra gente. La zona afectada es prácticamente la misma que fue azotada por el terremoto 8.8 grados y el subsiguiente tsunami del 27 de febrero de 2010. La diferencia es ahora se quema el sector a donde las personas que huían del tsunami, en aquella oportunidad, buscaron refugio.

Como sucede en ocasiones como ésta, la solidaridad surge inmediatamente y así muchos chilenos y extranjeros residentes se han desplazado hasta esas zonas para ayudar a combatir los incendios y a prestar cualquier tipo de auxilio. Pero también la solidaridad ha llegado desde el exterior:  la oración y cercanía del Papa, la llegada de brigadistas de varios países de América Latina y del mundo (Perú, Argentina, Colombia, México, Canadá, Francia, España y otros). Los gestos van desde un gran avión cisterna para combatir el fuego enviado por el gobierno ruso, hasta la donación de un pequeño argentino que envío un billete, unas monedas y unos caramelos con una nota en que expresaba su conmoción porque “en Chile las casas de la gente se están quemando… yo les envío lo que tengo; perdón porque es poco”.

Los Misioneros Vicentinos han movilizado a sus parroquias y comunidades para enviar a la zona de la tragedia toda la ayuda que sea posible. Y se está organizando el envío de voluntarios para ayudar en la reconstrucción, que será el trabajo que empiece en cuanto se supere la emergencia. Otras ramas de la Familia Vicentina han debido preocuparse de obras que tienen en esa zona y que corrían peligro de verse afectadas por la catástrofe.

Mucha gente, también, ha organizado cadenas de oración e incluso en algunas diócesis se pidió que las misas de este domingo se ofrecieran pidiendo al Todopoderoso que cese esta emergencia y que dé el descanso eterno a los que han fallecido y consuele y fortalezca a todos los damnificados.

Enviamos un saludo fraterno a nuestros hermanos de la Congregación de la Misión a los amigos de la Familia Vicentina de todo el mundo y les pedimos que nos acompañen y nos ayuden, especialmente con la oración. Los más afectados, como siempre, son los más pobres, nuestros amos y señores.

 

Con afecto fraterno,

 

Fernando Macías Fernández, C.M.

Visitador de Chile

fmacias@vicentinos.cl

chiprov@cmglobal.org

www.vicentinos.cl

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