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Visita del Padre General al Colegio Alberoni en Piacenza Italia

 

El Colegio Alberoni fue fundado en 1751. El Cardenal Giulio Alberoni lo quiere como una institución para formar sacerdotes de la Diócesis de Piacenza que no tenían los medios necesarios para sostenerse en Montecitorio. El Cardenal Alberoni confió la formación a los sacerdotes de la Congregación de la Misión a quienes había conocido en su estadía en Roma. Los misioneros tenían una casa en Roma, desde los tiempos de San Vicente, y en el tiempo del Cardenal tenían una casa en Roma y se desempeñaban en la predicación de las Misiones populares y la formación del clero, por esta razón y conociendo el estilo de trabajo, la espiritualidad y el compromiso con el servicio del clero, les entrega la responsabilidad de llevar adelante la formación del Seminario.

 

Allí estuvo de visita el Superior General, padre Tomaž Mavrič, CM, el 19 y 20 de febrero. Pasó dos días compartiendo con los seminaristas y la comunidad formativa. Fue acogido por el superior padre Erminio Antonello el pasado 19 de febrero y de inmediato se encontró con los 12 seminaristas vicencianos que se encuentran estudiando en ese seminario.

El lunes después de la oración de Laudes se encontró con los administradores de la “Opera Pia” (Institución encargada de la gestión económica del Seminario).

Un momento importante de la jornada fue el encuentro con los 38 seminaristas procedentes de Brasil, Cabo Verde, Congo, Egipto, Haiti, Libano, Polonia, Tanzania, Togo, Ucrania e Italia. La reunión se realizó en la sala de los Arazzi, denominada así por los tapices del Siglo XVI que aparecen expuestos en el complejo que conforma la Galeria Alberoni. En el encuentro se presentaron varios videos con la vida propia del Seminario y algunos lugares representativos de Piacenza; en medio de las presentaciones, se alternaron con cantos preparados por los seminaristas.

En la tarde, el padre Tomaž se encontró de nuevo con los seminaristas vicentinos y su director, en este espacio, se realizaron preguntas a las cuales el padre Tomaž respondió con sencillez, intensidad y mucha humanidad.  A la pregunta cómo debe ser el perfil del sacerdote vicenciano, el padre respondió que “la mejor cualidad para un sacerdote vicenciano hoy es la capacidad de ponerse al mismo nivel de los pobres para poder verse en la misma pobreza. Al concluir el encuentro, el padre Tomaž les dejó el siguiente mensaje: “Llevando a Jesús al pobre, se lleva el amor y la persona, sintiéndose amada, es capaz de sanar”. Esa tarde se terminó la jornada con la Eucaristía con toda la comunidad del Colegio Alberoni en la Iglesia de San Lázaro. Al día siguiente, para concluir la visita, compartió la oración de laudes y la eucaristía en la capilla del Seminario.

Por Antonio Di Bernardo – Seminarista

 

 

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