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Discurso a la UE anunciando la Alianza Famvin con las personas sin hogar

El 28 de junio de 2017, Mark McGreevy, de la Famvin Homeless Alliance, tomó la palabra durante un encuentro en el Parlamento Europeo con motivo del 400 aniversario de la Familia Vicenciana. Aquí está el discurso de Mark en su totalidad, cortesía de la Congregación de la Misión.

Discurso a la UE anunciando la Alianza Famvin con las personas sin hogar

Tantos discursos inspiradores … Voy a intentarlo.

Presidente Tajani, miembros del Parlamento, damas y caballeros, hermanos y hermanas vicencianos. Gracias por invitarme a hablar en este evento para conmemorar el 400 aniversario del nacimiento del carisma vicenciano. Como lo ha dicho el presidente Tajani, este carisma se resume mejor en la historia de la familia pobre y enferma de la parroquia de Chatillon (Francia), donde Vicente estaba sirviendo como párroco. La familia estaba demasiado enferma para trabajar o incluso dejar su casa y Vicente se dio cuenta de que para sobrevivir necesitaban ayuda material – comida, agua y cuidados. Mientras celebraba la misa, imploró a su congregación que la ayudara. Más tarde, ese mismo día, fue a visitar a la familia con pan, queso y leche. En el camino, Vicente se encontró con muchos de sus parroquianos que habían respondido a su petición de ayuda y habían llevado comida y bebida para la familia. Vicente pudo ver que había demasiada comida, que el pan se quedaría rancio y que la leche se volvería amarga. No hubo planes para equilibrar el suministro en los próximos días y semanas. Fue entonces cuando Vicente se dio cuenta de que había “gran caridad” pero que necesitaba estar bien organizada para que fuera efectiva. Dijo que “no es suficiente hacer el bien, hay que hacerlo bien”. Así nació el carisma vicenciano para animar y organizar la caridad.

Desde ese momento, Vicente se dedicó a la organización de la caridad, empezando en Francia antes de extenderse por toda Europa y luego por todo el mundo. No tenía idea de cómo un concepto tan simple, hace 400 años, se convertiría con el tiempo en un movimiento internacional de más de dos millones de personas, incorporando a más de 250 organizaciones religiosas y laicas que consideran a Vicente como su fundador y la organización de la caridad como su misión. Vicente tampoco habría adivinado el tamaño y la escala de las obras de caridad que actualmente está emprendiendo la Familia Vicenciana a nivel mundial, sirviendo a millones de “los más pobres del mundo”.

Muchas de estas personas que la Familia Vicenciana ayuda en todo el mundo caen en la definición amplia del sinhogarismo – ya sea que viven físicamente en las calles o en campamentos, que son refugiados, solicitantes de asilo, desplazados internos o que viven en asentamientos temporales como barrios de tugurios o favelas. En su más reciente informe sobre la cuestión, la Agencia de las Naciones Unidas para asentamientos humanos calcula que más de 1,2 mil millones de los 7 mil millones de personas en este planeta están sin hogar en una forma u otra y que esto probablemente crecerá como resultado de la pobreza, recesiones económicas, conflictos, desastres naturales y urbanización. Por ejemplo:

– En la actualidad hay 65 millones de refugiados en el mundo, el nivel más alto jamás registrado.

– 863 millones de hombres, mujeres y niños viven en favelas y tugurios en todo el mundo.

– En 1950 sólo 746 millones de personas vivían en nuestras ciudades. Eso creció a 3,9 mil millones en 2014 y llegará a 6,4 mil millones en 2050. Esto está colocando una tremenda presión sobre la vivienda y los servicios a medida que la urbanización se acelera. Y tenemos que pensar en esto.

– Hay un número creciente de personas sin hogar en la calle aquí en Europa y en todo el mundo (Viajo mucho por nuestras capitales europeas y en la mayoría de las capitales a las que voy, esto empeoró, en lugar de mejorar, en los últimos 10-12 años).

Aunque la Familia Vicenciana ya está haciendo mucho para ayudar a los refugiados, los habitantes de los barrios marginales y las personas en la calle creemos que podemos hacer más. Creemos que la gente sigue siendo naturalmente caritativa y responderá si se les pide que hagan algo. Creemos que sigue siendo nuestra misión vicenciana ayudar a organizar esa caridad para que sea eficaz y sostenible y con ese fin nos comprometemos con tantos recursos como podamos. Con esto en mente, me complace anunciar hoy la creación de la Alianza Famvin con las personas sin hogar, una nueva iniciativa de la Familia Vicenciana para servir a los desamparados como parte de nuestras celebraciones del 400 aniversario del nacimiento de nuestro carisma. En resumen, los objetivos de la Alianza Famvin con las personas sin hogar son:

  • Hacer una diferencia real y sostenible en la vida de miles de personas sin hogar promoviendo el crecimiento de servicios nuevos e innovadores para los refugiados, los habitantes de los barrios de tugurios y las personas en la calle;
  • Construir una red fuerte entre los vicencianos que trabajan en el amplio espectro del sinhogarismo;
  • Apoyar y desarrollar líderes existentes y emergentes en todo el mundo;
  • Compartir las mejores prácticas, investigaciones y modelos efectivos entre agencias y países;
  • Presionar por cambios estructurales en apoyo a las personas sin hogar a nivel nacional, regional y mundial, incluyendo en la UE;
  • Con la ayuda del Instituto del Sinhogarismo Global (IGH en inglés) en Chicago, acabar con la falta de vivienda en 150 ciudades de todo el mundo para 2030 en colaboración con otras agencias y funcionarios del gobierno.

La Familia Vicenciana ha pedido a la organización para la cual trabajo – Depaul International – coordinar este trabajo en nombre de la Familia Vicenciana. Depaul International trabaja con personas sin hogar en numerosos países, incluyendo varios estados europeos – Reino Unido, Irlanda, Francia, Eslovaquia, Croacia y Ucrania sirviendo a más de 20.000 personas sin hogar. Acogería con beneplácito las conexiones con los parlamentarios de esos países y de hecho de todos los países donde la Familia Vicenciana está presente. Necesitamos su ayuda y apoyo para hacer crecer esta misión y poner fin a la injusticia estructural y la tragedia personal que es la falta de vivienda.

Tengo un mensaje en particular, si no les importa, para los parlamentarios en la audiencia de hoy. La Unión Europea tiene el mérito de haber contribuido decisivamente a la elaboración de los 17 objetivos de desarrollo sostenible de las Naciones Unidas que se habrán de cumplir de aquí al 2030. De los 17 objetivos, tres son particularmente pertinentes en cuanto a por qué tenemos que poner fin a la falta de vivienda.

La primera es el ODS 1 – Poner fin a la pobreza en todas sus formas en todo el mundo – Es cierto que la pobreza a nivel mundial es relativa pero seguramente aquí en Europa la erradicación de la pobreza significa no tener personas que viven en nuestras calles o en refugios temporales. Esto no es una cuestión de caridad, esto es una cuestión de justicia.

El segundo es el ODS 3 – Garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos en todas las edades. En mi opinión, la vivienda es un determinante social de la salud y hay evidencia abrumadora de que la falta de vivienda está asociada con la mala salud y una esperanza de vida dramáticamente inferior a la media para los que viven en las calles. Necesitamos hacerlo mejor

Finalmente, el ODS 11 – Lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resistentes y sostenibles. Esta meta incluye proveer vivienda adecuada y segura para todos. Por definición, esto implica la prevención y la solución de la falta de vivienda.

Nos alegramos de que la UE haya ayudado a crear estos ODS y esté comprometida con estos objetivos. En su calidad de representantes elegidos en esta sala, esperamos que llevarán las comisiones a rendir cuentas y a lograrlos.

Por último, noto en su sitio web que entre los valores fundamentales europeos están el respeto de la dignidad humana, la defensa de los derechos humanos, la promoción de la igualdad y el bienestar de todos los ciudadanos. En definitiva, garantizar que todo el mundo es tratado de manera justa. Esos valores representan una visión del mundo que compartió Vicente de Paúl y que continúa siendo compartida por los dos millones de miembros de la Familia Vicenciana en todo el mundo. Queremos ser colaboradores en su misión y hacer que estos valores cobran vida para las personas sin hogar en todo el mundo.

Vicente fue un puente entre los poderosos y los impotentes, entre los ricos y los pobres, entre las ideas y la acción. Espero que juntos podamos construir puentes para asegurar que todos en Europa, y de hecho en todo el mundo, tengan un lugar que llamar casa y participen activamente en su comunidad.

Gracias.

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