Hace ya bastante tiempo que nuestra pagina Web no informa a la Familia Vicenciana sobre las actividades del Superior General. Tendríamos que remontarnos hasta la Visita al Brasil. Luego vino el verano y las vacaciones y parece como si la actividad se hubiera detenido. Y sin embargo no fue así. En esta entrevista con el P. Julio Suescun, Director de la Oficina de Comunicaciones de la C.M. informa sobre sus principales actividades en este tiempo.
J.S. Hasta durante sus vacaciones realizó Vd- algunas actividades propias de su oficio ¿No es eso?
S.G. Efectivamente, aprovechando mi estancia en Estados Unidos, participé en algunas actividades de la Universidad de Niágara, asistí al aniversario de la AIC en Estados Unidos y visité la Provincia de las Hermanas del Nordeste.
J.S. ¿Qué se celebraba en la Universidad de Niágara?
S.G. Fueron diversas actividades en la que tomé parte en la Universidad, destacando la Misa de Apertura del año escolar, que presidí como Celebrante Principal y en la que prediqué la Homilía. Como coincidió con el 11 de septiembre, aniversario del ataque a las Torres Gemelas, hablé de la necesidad de construir relaciones de confianza para vivir en un mundo mejor y del papel que le toca jugar a la educación para ir construyendo un mundo así.
J.S. Cuando y donde se fundó la AIC en Estados Unidos?
S.G. El lugar de la Fundación de la AIC, en Estados Unidos, fue la parroquia de San Vicente de Paúl, regida por los misioneros vicentinos en San Luís. Se cumple ahora el 150 aniversario y la AIC celebró una Asamblea, en la que yo tuve la Conferencia de apertura. Hablé del pasado y del presente de la AIC, señalando también algunos retos para el futuro.
J.S. ¿En qué les insistió Vd. más?
S.G.Intenté ayudarles a que trabajen más unidos con la AIC Internacional y también a que estrechen más los lazos con el resto de la Familia Vicentina en los Estados Unidos.
J.S. ¿Y cuál fue su actividad con las Hijas de la Caridad?
S.G. Estuve tres días en la Provincia del N.E de Estados Unidos. Allí en su Casa Provincial, ubicada en Albany, celebré la Eucaristía varias veces con las Hermanas.; Mantuve un diálogo bastante extenso con ellas sobre temas relacionados con la Familia Vicentina y en particular con las Hijas de la Caridad; visité a las Hermanas mayores y enfermas; me reuní con la Visitadora y su Consejo; y también mantuve un pequeño encuentro con Eucaristía con otros miembros de la Familia Vicentina, sobre todo de la AIC.
J.S. Y después de las vacaciones por dónde siguió la actividad del Superior General?
S.G. La primera actividad reseñable, después de mis vacaciones fue la Visita Canónica a la Provincia de Hungría. Es una provincia pequeña, donde en este momento hay solamente diez misioneros activos, de los que dos tienen 95 años, pero aún trabajan, sobre todo como confesores de diferentes personas, entre ellas de las Hijas de la Caridad.
J.S ¿Qué podría contarnos de esta visita a Hungría?
S.G. Entre varias actividades en la que participé, destacaría un Seminario, durante un día entero, sobre la historia de la Congregación en Hungría. Yo tuve dos intervenciones para hablar de la Congregación en el mundo de hoy y de la espiritualidad de la Familia vicenciana para nuestros días. En ese encuentro estuvo también el P. Luigi Mezzadri que habló sobre la Congregación en Europa. Hungría fue objeto de atención de otras conferencias preparadas por profesores y alumnos de la misma Universidad donde trabajan dos misioneros de la provincia.
J.S. ¿Cómo encontró a los misioneros de la Provincia y cual es su perspectiva vocacional?
S.G. Visité, por supuesto, las tres casa de la Provincia, entrevistándome con todos los misioneros. Es una provincia joven, con cuatro extranjeros de Polonia, uno de Eslovaquia y el resto húngaros. En este momento tenemos tres candidatos en el seminario, dos de los cuales están finalizando sus estudios de Teología en el Colegio Alberoni, en Piacenza, Italia.
J.S. ¿Y las Hijas de la Caridad?
S.G. Visité la Casa Provincial de las Hijas de la Caridad donde se reunieron más de cien Hermanas, Celebré la Eucaristía en latín, con homilía en italiano, traducida al húngaro. Luego tuve un diálogo informal con las Hermanas y Padres presentes.
J.S. ¿Cómo ve la jerarquía de la Iglesia la actividad evangelizadora de los misioneros?
S.G. Visité al Sr, Nuncio en el País, al Sr. Cardenal y a dos obispos en cuyas diócesis trabajan los misioneros. Todos quisieran ver aumentada la presencia de la Congregación en Hungría. Todos me hablaron de la gran necesidad de evangelizadores en el país.
J.S. ¿Algo más que contar de esta visita?
S.G. Si, salí de la Provincia, con el Visitador, para visitar una casa de la Viceprovincia de los Santos Cirilo y Metodio, en Perečín, Ucrania, y para ver a nuestro cohermano el P. Milan A.ŠÁSIK, obispo para los greco-católicos en una región de Ucrania. El P. Visitador y yo participamos en la bendición de una iglesia nueva y en la Eucaristía, en rito greco-católico. La celebración duró tres horas, pero estuvo muy concurrida, con mucha participación, muchos cantos y mucho entusiasmo.
J.S. Enseguida de su regreso a Roma volvió Vd. a salir para Paris ¿Qué destacaría de su estancia en París?
S.G. Me encontré con un grupo de ocho Hermanas en un programa nuevo de formación continua que se llama VIE (Vincentian Integration Experience). Es un programa de nueve meses en el que las Hermanas empiezan desde los orígenes y van profundizando en nuestra herencia y en el carisma vicenciano. Celebré la Eucaristía con las Hermanas y compartimos un rato informal y también el almuerzo.
J.S. Y con los misioneros tuvo algún encuentro?
S.G. Sí. Diríamos que a dos niveles, a parte del encuentro fraternal con todos los de la Casa Madre. Me encontré con el P. Alain Pérez, Superior del Berceau y con su asistente, para continuar nuestro diálogo sobre cómo podemos ir mejorando la internacinalidad de los servicios que la Congregación y las Hijas de la Caridad prestan en el Berceau. Compartí una sesión con 19 miembros del programa del CIF, en un diálogo abierto donde yo expuse mi visión sobre la Congregación hoy y fui respondiendo a los interrogantes que tenían los participantes sobre la vida en la Congregación y la Fmilia Vicenciana.
Celebramos juntos la Eucaristía en la Capilla de San Vicente, pidiendo su intercesión para este programa y para este grupo a fin de que puedan ir avanzando en su caminar con Jesucristo, evangelizando a los pobres de los diferentes países donde están destinados. Es un grupo de habla inglesa y francesa, de los países del sur del mundo, asiáticos y africanos, y también un colombiano.
J.S. ¿Y con la Familia Vicenciana?
Me reuní con la coordinadora de una rama de la Familia Vicenciana que se llama Fraternité Laique SV y con el P. Christian Sens, uno de los primeros promotores de este grupo. Intentamos elaborar algunos documentos para ayudar a la presentación de este pequeña rama, al resto de la Familia Vicenciana,
