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Del 5 al 24 de septiembre estuve en Madagascar. A partir del segundo día, todo el viaje fue por tierra, y por unas carreteras en estado lamentable. A los pocos días comencé a considerar el viaje por los distintos sitios de Madagascar como una peregrinación, en la que los lugares santos eran las casas de los cohermanos y los encuentros con las diferentes ramas de la Familia Vicenciana,

«Del 5 al 24 de septiembre estuve en Madagascar. A partir del segundo día, todo el viaje fue por tierra, y por unas carreteras en estado lamentable. A los pocos días comencé a considerar el viaje por los distintos sitios de Madagascar como una peregrinación, en la que los lugares santos eran las casas de los cohermanos y los encuentros con las diferentes ramas de la Familia Vicenciana, incluyendo las muchas visitas a las Hijas de la Caridad y a las Hermanas Nazarenas, fundadas por nuestro cohermano el Bto. Marco Antonio Durando. En cada una de ellas pude dar gracias a Dios porque el celo apostólico y el tesón de San Vicente y de los primeros misioneros perviven aún en las iniciativas audaces y creativas de los misioneros que trabajan hoy en esta querida Isla.

Entre otros muchos lugares, visité Farafangana, donde tuve una reunión muy grata con el obispo, nuestro cohermano Mons. Benjamín Ramaroson. Está sumamente impresionado por el trabajo que está haciendo la FV en todo Madagascar, un país pobre y abandonado por su propio gobierno.

Otro lugar que me ha llamado la atención es Tanjomoha (Vohipeno), donde trabajan los misioneros y las Hijas de la Caridad. El Superior es el P. Emeric Amyot d’Inville, antiguo Secretario General de la C.M. Tanjomoha es un centro para personas minusválidas oque están excluidas de la sociedad, rechazadas por lo que son. El Padre tiene un proyecto muy interesante para la integración de niños de la comunidad de exiliados con niños de la comunidad regular. Es un proyecto, una escuela que fue construida con el dinero de un premio para el Cambio Sistémico.

También estuve en Fianarantsoa que es la sede del estudiantado, propedéuticos, filósofos y teólogos. Tuve el gusto de estar allí el domingo 21, para la emisión de los votos de tres jóvenes malgaches.

La misa de clausura fue en Antananarivo, en Akamasoa, la comunidad construida con el apoyo de los cohermanos, sobre todo del P. Pedro Opeka En la Misa había más de 6.000 jóvenes, que iniciaban su año escolar en la fiesta anticipada de San Vicente de Paúl. Otros muchos no pudieron entrar por falta de sitio. Todos ellos provenían de las diferentes escuelas construidas en Akamasoa.

Del 25 al 27 estuve en el Berceau, a donde acudí acompañado de la Madre Evelyne para reunirme con la Junta Directiva del Berceau, que esta planificando reformas en este sitio de tanta importancia para la Familia Vicenciana. En la fiesta de San Vicente de Paúl, participé en la Eucaristía, presidida por el Obispo de Dax en la que hizo los “Buenos Propósitos” un cohermano, después de haber vivido la experiencia del Seminario Interno en Ávila, España.

Regresando a París, los días 28-30 acompañé al grupo del CIF, catorce misioneros provenientes de varias partes, sobre todo de Asia. También puede dialogar y celebrar la Eucaristía con un grupo de 90 Hijas de la Caridad que están haciendo una sesión vicenciana en la rue du Bac.

Aprovecho la oportunidad para saludar a todos y darles mi bendición, en la fiesta, aunque ya pasada, de San Vicente. De Paúl».

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