Los días 1 y 2 de julio participé en el encuentro de Cevim para los misioneros jóvenes, en Castellnovo, Castellón, España. Había unos 30 misioneros jóvenes de diferentes países de Europa Este y Oeste. El tema principal de mi intervención fue la Comunidad Internacional: Colaboracion y Vivencia.
Aprovechando mi visita a esta zona de España, me encontré con las Hijas de la Caridad de la Provincia de Pamplona. Celebré la Eucaristía junto con el P Director de las Hermanas y uno de sus capellanes, un cohermano de la Provincia de Barcelona.
Los días 3-5 de julio me hice presente en el encuentro del programa de Liderazgo en París, bajo la dirección del equipo del CIF. En este encuentro participaron unos 35 cohermanos, muchos de ellos visitadores o miembros de los consejos provinciales. Estaba también presente el Superior Regional de Camerun y dos de mis asistentes, PP. José María Nieto y Gérad Du.
El día 7 al 14 de Julio estuve en Bathurst, Australia, participando en el encuentro de la Familia Vicentina anterior a la JMJ. Participaron unos 300 jóvenes de 32 países, de diferentes ramas de la F.V, principalmente de la SSVP, pero también de JMV, con varias Hijas de la Caridad y cohermanos de diversas provincias.
Del 15 al 21 de julio, hice la visita a la comunidad de las Hijas de la Caridad que trabajan en las Islas Cook. Esta misión se estableció en el 2005. Son cuatro Hijas de la Caridad que trabajan en dos islas diferentes. Las Islas Cook son un archipélago de 15 islas de las cuales doce están habitadas. Hay un total de cinco sacerdotes, más los Hermanos Cristianos de Irlanda, las Hermanas de San José de Cluny y las Hijas de la Caridad. En la isla Cook, que es la isla principal trabajan dos Hermanas, principalmente con jóvenes con necesidades especiales y con los prisioneros en la isla. También visité la otra isla donde se encuentran las otras dos hermanas, la isla de Manika. Fui transportado allá con la visitadora de la provincia de Australia, en una avioneta de 10 plazas. La isla es pequeña, sólo 350 habitantes, y el trabajo de las Hermanas es principalmente con los minusválidos de la isla.
Terminada esta semana en las Islas Cook, hice un viaje largo, de la isla Cook a New Zeland, de New Zeland a Australia y luego de Australia a Indonesia, a la ciudad de Bali. Al siguiente día fui, en dos aviones, acompañado por un cohermano de la provincia de Indonesia, hasta Jakarta y de Jakarta a mi destino principal que era la Provincia de West Kalimantan. Mi objetivo al visitar esta zona era cumplir una promesa que había hecho hace tres años, cuando hice la visita por primera vez a Indonesia, y no tuve la oportunidad de visitar esta provincia misionera, donde trabajan 8 cohermanos y ocho miembros de MISEVI de Indonesia. También me encontré con tres Hijas de la Caridad que trabajan en una parroquia, con dos cohermanos, atendiendo los internados para jóvenes de las comunidades lejanas, de treinta y ocho lugares distintos. También me encontré con otra rama de la Familia Vicentina, la comunidad de Alma, fundada por nuestro cohermano P. Paul Janssen. Estas Hermanas trabajan y conviven con personas menos válidas. Visité tres comunidades en diferentes lugares de West Kalimantan. Los cohermanos en esta área, tienen una parroquia, ubicada en un la ribera de un río, en la que un cohermano junto con cuatro jóvenes de Misevi atienden cuarenta y ocho comunidades, villages como ellos los llaman. La casa principal en West Kalimantan es un centro de formación para retiros, donde viven dos cohermanos, con unos jóvenes y un miembro de la comunidad de MISEVI. Hay una comunidad más de cohermanos, está en la ciudad principal de West Kalimantan, Pontianak, donde trabajan en una zona pobre, urbana. Un cohermano más, es el director-formador del seminario menor de la diócesis, de una de las diócesis de West Kalimantan. Los ocho cohermanos forman una comunidad y se reunen cuatro veces al año para profundizar en la experiencia de comunidad y en la formación. El reto más grande es la distancia de unos a otros.
Después de llegar a la ciudad principal, viaje al siguiente día, dos o tres horas, pasando primero por el seminario menor y luego por donde está la casa del retiro.
Al día siguente, con el obispo y dos cohermanos, entramos en el río en un speed boat, una lancha de alta velocidad y viajamos durante tres horas y media hasta llegar a la comunidad de los cohermanos, las Hijas de la Caridad y unos miembros de MISEVI. Celebramos al siguiente día junto con el obispo Yo predique y el Visitador fue mi traductor. Instalamos el Consejo Pastoral de esta parroquia, que abarca treinta y ocho comunidades en total. Aspecto importante del apostolado es la formación de los laicos. Al siguiente día, regresamos al río, y una hora más abajo encontramos otro cohermano, dos miembros de de Misevi y muchos de los miembros laicos, líderes de la diferentes comunidades, cuarenta y ocho comunidades atendidas en esta zona. Almorzamos allí con a gente y continuamos dos hora y media río abajo, hasta llegar a la casa de retiro, una vez más, para hacer al día siguiente, un viaje largo de 12 horas de regreso, en coche particular. Uno de los retos con que la gente se enfrenta en esta zona, es es el alto costo de la comida, estando tan aislados. Igualmente hay dificultades cn la adquisición del petróleo por el precio y la escasez, con grandes problemas de corrupción, deforestación, y una política de cultivo de palmas africanas para la producción del aceite, en vez del cultivo tradicional de Indonesia que era el caucho.
Después del viaje largo, al siguiente día comencé a caminar hacia Roma. Desde la Capital de West Kalimantan a Yakarta, de Yakarta a Bangkok y de Bangkok a Roma.
Quisiera subrayar dos cosas. La primera referente al encuentro de la Familia Vicentina en Bathursh. Muchos de nosotros experimentamos allá y hasta comentamos, la manera con que muchos jóvenes y algunos no tan jóvenes, se relacionaban tranquila y armoniosamente, con un deseo de parte de todos de conocerse relacionarse, reirse y hacerse amigos. Y muchos, que no podían hablar el mismo idioma. Un gran testimonio para mi, de la manera con que todos, la gente del mundo de las diferentes naciones pueden vivir en paz y harmonía. Doy gracias a Dios porque la Familia Vicenciana esta dando testimonio de esta posibilidad.
Una segunda cosa quisiera subrayar referente a mi visista a kas Hijas de la Caridad en las Islas Cook y también a los misioneros y a Misevi en el <Oeste de Kalimanta. Un motivo para estas visitas era animarlos y confirmarlos en su espíritu misionero, tan fiel a nuestro carisma vicenciano. sea en los misioneros , los hermanos, las Hijas de la Caridad o los laicos de las diferentes ramas de la Familia. Con estas visitas a tan lejanos lugares y a grupos tan pequeños, quiero afirmar y al mismo tiempo animar a otros a continuar haciendo nuestra misión real en los lugares lejanos de nuestras provincias yo de nuestros países. Es una llamada a todos nosotros para aprovechar la ocasión de dejar el centro donde hay tanto confort y marchar a los lugares límite, en el margen, con los marginados. De este modo podemos llevar el testimonio de nuestro carisma vicenciano.
Vista a Kalimanta
