Plan Estratégico

….Visión general del Plan Estratégico 2012-1016

procesoPlanif2012Los pobres a veces sufren más por falta de “orden” que por falta de personas caritativas. San Vicente (SV XIII, 423)

Nuestra visión es clara: “Evangelizare pauperibus misit me”…

Pero ¿cómo  la hacemos realidad?

Necesitamos una estrategia para evangelizar al pobre efectivamente en el siglo XXI. La Congregación ha dedicado buena cantidad de tiempo y esfuerzo en escuchar los gritos de los Pobres.

Después de tanto diálogo, los miembros de la Asamblea General 2010 convinieron en unas Líneas de Acción a las que hay que darles prioridad hasta la próxima Asamblea…

 

La Congregación ha dedicado buena cantidad de tiempo y esfuerzo en escuchar los gritos de los Pobres. Después de tanto diálogo, los miembros de la Asamblea General 2010 convinieron en unas Líneas de Acción a las que hay que darles prioridad hasta la próxima Asamblea en 2016

Asambleas Previas

1986, 1992, 1998, 2004

Cartas de Juan Pablo II a los Delegados de la Asamblea General


Los documentos finales de la Asamblea General de 2010 ofrecen las siguientes ideas:

La formación continua se orienta a disponer lo mejor de nuestros recursos, los cohermanos, hacia la evangelización y el servicio de los pobres. (Documento Final de 2010 de la Asamblea General)

La formación continua conduce a una constante conversión. Nuestros motivos para la consecución de la Formación continua puede ser examinada a la luz de las frases de Vicente, nuestros documentos básicos, los documentos de la Asamblea General 2010 y perspectivas adicionales

Cualquiera que viaje en avión hoy en día está familiarizado con la instrucción “Por favor, póngase primer su propia máscara de oxígeno”.

Vincente ya lo decía “Dios exige primero el corazón, y luego el trabajo.” Sin la formación continua podemos  llegara a ser platillos que resuenan.

 … Pareció que teníamos una necesidad de crecer, tanto a nivel personal como a nivel de la comunidad en todas estas áreas, si queremos  entrar seriamente en un proceso de fidelidad creativa a la misión. Si nuestra realidad es vista desde esta perspectiva, entonces las cinco líneas de acción tienen un gran significado. ¿Por qué? Porque,  ¿cómo podemos crecer en fidelidad creativa, si no hablamos también de la formación permanente y de nuestros ministerios y los pobres?  Javier Álvarez 

Las líneas de acción de la Asamblea de 2010 ofrecen un marco para facilitar la Formación continua

Nuestra Asamblea General nos ofrece algunas perspectivas sobre la formación continua.

1.1. Colocar la Palabra de Dios y a Jesucristo, la Palabra, la Regla de la Misión, en el centro de nuestra vida y Misión como eje transversal de la formación, la espiritualidad y la acción evangelizadora (Cf. RR.CC. II).
1.2. Fortalecer en nuestra espiritualidad y en nuestro compromiso la dimensión místico-profética y de comunión.
1.3. Crear programas formativos que fortalezcan nuestra fidelidad a la vocación y nuestra respuesta a las necesidades del siglo XXI.
1.4. Asumir nuestra formación permanente como compromiso de cada día, desde la oración, la reflexión sobre nuestras experiencias, la vivencia de nuestro ministerio.
1.5. Favorecer la apertura a la oportunidad que nos brindan los nuevos lenguajes y las técnicas del mundo digital, con sentido crítico y en función de la Comunión y de la Misión.
1.6. Impulsar el intercambio de experiencias de formación a nivel de las Conferencias de Visitadores y de toda la Congregación.
1.7. Reflexionar a nivel de comunidades locales, Provincias y Conferencias, sobre nuevos espacios ministeriales para la vocación de los Hermanos.


“La comunidad no es ahora lo que era antes, no es lo que será.” S. Vicente

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8. Los recursos materiales de la comunidad es el patrimonio de los pobres,  nos recuerda San Vicente. La gestión racional de los recursos, por un lado, deben cumplir con las normas básicas de justicia dentro de la comunidad y, por otro, asegurar la viabilidad de la obra de la misión y la caridad.

 Creo que debe haber una razón muy convincente para la reconfiguración. Descubrimos que la reconfiguración era la mejor manera de continuar la misión de la Congregación en los Estados Unidos en el futuro. La razón era la misión. Así, la misión debe determinar la configuración que más se necesita en el siglo XXI. “
Perry Henry, CM

Naturaleza

2.1. Profundizar en las comunidades locales, equipos provinciales de gobierno, asambleas provinciales y Conferencias, sobre la
reconfiguración en sentido “intra-” e “inter-” provincial, y su importancia para el futuro de la Congregación.
2.2. Cultivar el sentido de pertenencia a la Congregación, vital y concreto, más allá del sentido de pertenencia a la comunidad local y provincial.
2.3. Crear espacios de colaboración interprovincial a nivel administrativo.
2.4. Compartir los recursos humanos y financieros.

4.- La creatividad en los Ministerios:

4.1.      Revisar nuestros ministerios y las estructuras de nuestra vida comunitaria,  y potenciar su dimensión misionera.

4.2.      Fomentar la disponibilidad personal y la itinerancia para participar en proyectos misioneros nuevos y audaces.

4.3.      Emprender nuevas formas de servicio al clero, desde la acogida, el apoyo pastoral y espiritual, la mutua colaboración y la formación misionera.

4.4.     Apoyar provincialmente las obras de vanguardia.

4.5.     Sostener procesos pastorales centrados en la Palabra de Dios, la atención a los signos de los tiempos y el protagonismo de los laicos.

4.6.     Emprender nuevas obras de evangelización en relación con las nuevas culturas emergentes y el diálogo ecuménico e interreligioso.

4.7.     Ir a los más lejanos, Misión “ad gentes”, y acercarse a los más alejados, Misión “inter gentes”.

4.8.      Participar, a nivel provincial y de Conferencias, en comisiones de justicia, paz e integridad de la Creación.

Naturaleza

La sociedad como un sistema

Cuando los elementos que influyen en la vida de las personas dentro de un sistema social – familia, las instituciones, el empleo, la vivienda, la comida y la bebida, la salud, la educación, los valores morales, el desarrollo espiritual, y más – funcionan juntos de manera positiva, la gente prospera. Si uno o varios de estos elementos faltan, todo el sistema comienza a descomponerse.

Cambio de Estructuras – Cambiando Vidas

En en trabajo entre los pobres, nuestro enfoque debe ser más amplio que cualquier problema particular; debemos apuntar más allá de proporcionar alimentos, ropa y refugio para aliviar las necesidades inmediatas de los pobres. El cambio sistémico se centra en ayudar a los necesitados de cambiar las estructuras generales en las que viven. Todo apunta a desarrollar estrategias para que puedan salir de la pobreza.

Cinco criterios de proyectos de cambio sistémico

De largo alcance del impacto social: el proyecto ayuda a cambiar la situación general de la vida de quienes se benefician de ella.
Sostenibilidad: El proyecto ayuda a crear las estructuras sociales que son necesarias para un cambio permanente en la vida de los pobres.
Replicabilidad: el proyecto puede ser adaptado para resolver problemas similares en otros lugares, en una variedad de circunstancias.
Ámbito de aplicación: el proyecto se ha extendido más allá de su contexto inicial y se ha utilizado con éxito en otros entornos.
Innovación: el proyecto ha traído un cambio social significativo mediante la transformación de las prácticas tradicionales.

Textos Bíblicoas

Nehemías 5:1-13, Salmo 12:5, Isaías 11:4, salmo 72:13-14, Romanos 12:2, Deuteronomio 16:20, Jeremías 22:16, Eclesiastés 5:8-9

cambiosist

5.- La metodología del Cambio Sistémico:

5.1.  Privilegiar los trabajos que promueven cambios sistémicos en la sociedad: potenciación del auto-gobierno local, formación de grupos de auto-ayuda, programas de micro-créditos autóctonos.

5.2.      Estar atentos a los signos de los tiempos en el contexto global actual: para que las estructuras sociales se impregnen de una orientación evangélica; y la participación ciudadana se centre en el clamor de los pobres; en fidelidad a las formas de intervención que Vicente de Paúl emprendió en su tiempo.

5.3.     Favorecer el trabajo en equipo y en redes.

5.4.      Formar misioneros con una espiritualidad y una metodología que favorezcan la  conversión personal y pastoral y el cambio estructural.

5.5.      Proporcionar asistencia legal para la defensa de los pobres y la promoción de la justicia.

5.6.      Crear programas que contrarresten la trata de personas y aseguren la promoción de la vida, el acceso universal a la sanidad social, el cuidado del entorno, la dignidad de las mujeres y de los niños, los derechos de los migrantes y la participación ciudadana.