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Asamblea General

La XLI Asamblea General de la Congregación de la Misión se celebrará en París del 28 de Junio al 16 de Julio de 2010. El lema de la Asamblea es “Fidelidad creativa a la Misión”. EL Superior General con su consejo, en carta fechada el 14 de Abril de 2008, ha anunciado que el tema de la Asamblea será: “Fieles al Evangelio…. Atentos a los signos de los tiempos … abrir nuevos caminos y usar nuevos medios… permaneciendo en estado de renovación continua (cf. C.2)

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La Congregación de la Misión es una comunidad de sacerdotes y hermanos, de la Iglesia Católíca y Romana, fundada por San Vicente de Paúl en 1625, para la evangelización de los pobres y formación del clero. Los sacerdotes y hermanos de la Congregación de la Misión son unos 4.000 y trabajan en 86 países.

Los miembros de esta comunidad sirven a Cristo de muchas maneras, incluyendo servicios directos a los pobres que viven en basureros, manteniendo emisoras de radio bajo regímenes políticamente opresores, trabajando como párrocos, profesores y presidentes de universidad.

Vicente de Paúl nació en el pueblecito de Puy en 1581. De niño vivió entre los pobres y experimentó las condiciones en que vivían. En 1.600 fue ordenado sacerdote. Durante algún tiempo buscando escapar de la pobreza de sus orígenes, con la ayuda de directores espirituales, se sintió llamado a una mayor santidad y a través de los acontecimientos de su vida fue llevado por la divina providencia a la firme determinación de dedicarse a la salvación de los pobres. Mientras ejercía su ministerio en Gannes y, el 25 de Enero en Folleville, vio que la evangelización de los pobres era una urgente necesidad. Él mismo sostuvo que éste fue el origen de su vocación y el de la Congregación de la Misión.

gg.jpgEl SUPERIOR GENERAL : Es considerado como el sucesor de San Vicente y rige los destinos de la Congregación conforme a las Constituciones de la misma. Es elegido por la Asamblea General, por un periodo de seis años, pudiendo ser reelegido por otros seis años.

Su figura está descrita en las Constituciones de la Congregación de la Misión, como el centro de unidad y de coordinación de todas las Provincias. Debe por lo tanto ser fuente de la animación y de la actividad apostólica.

Actualmente es Superior General el P. G.Gregory Gay. Nació en Baltimore, USA el 8/10/53. Ingresó en la Congregación el 8/8/3. Fué ordenado sacerdote el 24/05/80. Fue elegido en la Asamblea General de 2004 por un periodo de seis años.

El día 8 de julio de 2010 la Asamblea General de la C.M., que se celebraba en París, lo reeligió por otros seis años.

Vea la crónica de su reelección y su primera entrevista

la congregación de la misión en el mundo.

En su tiempo, San Vicente y Santa Luisa vivieron la inspiración del Espíritu Santo y fueron conducidos por el poder del Espíritu, poder que se manifestaba en su celo y caridad y en el dinamismo de su misión. La Congregación de la Misión, las Hijas de la Caridad, las Cofradías de la Caridad eran testimonio vivo de esta creatividad impulsada por el Espíritu.

Después de su muerte en 1660, el Espíritu continuó derramando su fuerza creativa, haciendo surgir movimientos y comunidades que vieron en el carisma vicenciano una espiritualidad sólida y sobre todo una respuesta viva a la Iglesia y a la sociedad. Esta es la visión universal de la Familia Vicenciana: Asociación internacional de Caridades, Congregación de la Misión, Hijas de la Caridad, Sociedad de San Vicente de Paúl y otras ramas.

Noticias Recientes

  • NUNTIA, Junio-Julio, 2010
    Publicado el 30 Julio 2010 por jusuol en Noticias
  • Premio de Misiones 2010.
    Publicado el 30 Julio 2010 por jusuol en Noticias
  • Final de la Asamblea
    Publicado el 16 Julio 2010 por jusuol en Noticias
  • Crónica del día 14
    Publicado el 14 Julio 2010 por jusuol en Noticias
  • Crónica del día 13
    Publicado el 14 Julio 2010 por jusuol en Noticias

Teniendo en cuenta los viajes y los preparativos de última hora para la Asamblea General, NUNTIA no pudo acudir a su cita mensual, a finales del mes de junio o primeros de julio. El número de hoy corresponde, pues, a los meses de junio – julio. Después de la pausa estiva de agosto, NUNTIA volverá a finales de septiembre, con las noticias de agosto y septiembre.   Nuntia, Junio-Julio, 2010.pdf

En el contexto del 350 Aniversario de la muerte de nuestros Fundadores y de la importancia de “Caridad y Misión”, y teniendo en cuenta el ejemplo de San Justino de Jacobis en cuya fiesta presentamos los Premios, anuncio a la Congregación en el mundo entero los cinco proyectos que han recibido el Premio de Misiones 2010. Quiero dar las gracias a los participantes en este concurso por su creatividad misionera en su labor de evangelización de los pobres. Espero que los  proyectos presentados ayuden a estimular la creatividad misionera entre los cohermanos en otras Provincias.

Circular, Premio de Misiones

Día 15º – -15 y 16 de julio de 2010 (Final de la Asamblea)

Pues sepa, paciente y comprensivo lector, que la XLI Asamblea General de la Congregación de la Misión ha terminado hoy, 16 de julio del año de gracia de 2010, a las 11, 20 horas oficialmente y a las 13, 15 horas litúrgicamente. Si usted mira el calendario, tome nota, por si fuera necesario, de que esta Asamblea General finaliza bajo los dadivosos y sobrenaturales auspicios de Nuestra Señora del Monte Carmelo y de otros renombrados santos como Vitaliano, Sisenando, Fausto, Rainelda, Abundancia, Edit y Justiniano. Y no se olvide de que ésta es la última crónica, que suma el número quince desde que empezó esta magna reunión.

La Asamblea ha terminado como empezó: con un ambiente de fraternidad, de cordialidad y de verdadera convivencia. Este cronista, que no anda nada sobrado en el don de lenguas, puede asegurar que ni el idioma, ni la cultura, ni la idiosincrasia, ni la ideología son obstáculos para la buena relación, el entendimiento y la unión. Es la prueba de que la Congregación es universal, ecuménica y familiar. Y es también el reflejo de que veinte días de convivencia fraterna hacen que nos demos cuenta de que es más lo que nos une que lo que nos separa, y que el idioma del corazón es más entrañable y auténtico que el lenguaje gramatical.

Mientras escribo, muchos asambleístas y colaboradores andan atareados en poner en orden sus maletas y en despedirse entre abrazos e intercambios de teléfonos y correos electrónicos. La Casa Madre de San Lázaro se queda un poco vacía y nostálgica. Y la ciudad de París también tiene un cierto tono de tristeza, a tenor de su cielo nublado.

UN CAMINO DE FIDELIDAD CREATIVA

Hacia la mitad de la Asamblea, muchos asambleístas se preguntaban si habría un Documento final, un mensaje o algo parecido, que plasmase de alguna forma lo hecho y dicho durante estos días. Primero, se habló de que sería suficiente con la síntesis hecha por la correspondiente Comisión, después empezó a rumorearse la posibilidad de un escrito oficial con carácter de Documento. Y en ésas estábamos, cuando en la mañana del pasado día 15 surgió lo esperado. El secretario de la Asamblea, el P. Corpus Delgado -trabajador incansable hasta la extenuación- presentó a los asambleístas un escrito de cuatro folios, gestado por la Comisión Central. Era la respuesta a esa inquietud asamblearia.

Se trata de un una especie de Documento sencillo y bien estructurado, que pretende ser cayado y brújula para el camino congregacional durante estos seis años venideros. No es ni un texto normativo ni un vademécum formativo. Es una propuesta para el camino. Recoge lo principal del llamado Documento de consulta previo, y lo que se ha ido proponiendo en esta Asamblea General.

Su contenido tiene tres apartados: los dos primeros como una reflexión de las vivencias y convencimientos de estos últimos seis años. Y el tercero como una especie de líneas de acción, para que la fidelidad creativa a la misión no se quede en los paisajes de la buena voluntad, sino que aterrice en la realidad tocante y sonante.

Como siempre ocurre, a unos asambleístas les pareció bien; a otros, no tan bien. Los de aquí opinaron que la criatura estaba bien, pero mal vestida; los de allá intentaron ponerla un vestido más reluciente y actual; los de acullá se contentaron con un pequeño maquillaje… Unos querían bautizar a la criatura; otros no sabían qué nombre ponerla; y no faltaron quienes eran indiferentes al nombre y a la misma criatura.

Por fin, en la breve y última sesión de la Asamblea, la de hoy mismo, la criatura documental fue presentada en sociedad, arreglada, bien vestida y lista para salir a la vida congregacional. No sé si por convencimiento o por las prisas de la inminente clausura asamblearia, la criatura fue aceptada y aplaudida. Y pudo presumir de tener un nombre sonoro: “Fidelidad creativa a la misión”.

LOS FECUNDOS SUDORES DE UNA COMISIÓN

Me refiero a la llamada Comisión de Síntesis. Y me refiero a sus tres componentes con cariño. Porque hoy han cosechado un pequeño triunfo y un reconocimiento a sus sudores. Han estado, durante toda la Asamblea, con preocupación y agobio intentando encontrar el camino adecuado para su trabajo. Han buscado, tanteado y discurrido para dar con la clave de algo nuevo y difícil. Y, por fin, parece que la Asamblea ha reconocido positivamente su esfuerzo. Al menos, el aplauso recibido, después de leer en la sala su escrito, así lo ha confirmado.

“OFICIALMENTE, DECLARO CLAUSURADA ESTA ASAMBLEA”

Con estas palabras y siguiendo el ritual establecido, el Superior General clausuraba la XLI Asamblea General de la Congregación de la Misión. Antes había pronunciado una breve alocución compuesta de agradecimientos. Como él mismo dijo, tal vez, sin querer, se podría quedar algún agradecimiento en el olvido. Pero este cronista atestigua que no hubo ningún olvido. Agradecimiento a Dios y a todos los que, de alguna forma han hecho posible esta Asamblea. Usted mismo, perseverante lector, puede hacer la larga lista, porque cuando el Superior General dijo “todos”, ciertamente citó a todos, hasta a los mismos asambleístas por su asistencia y participación.

Hay que subrayar el agradecimiento al anterior Vicario General, P. Józef Kapusciak, y a los anteriores Asistentes Generales, Padres José María Nieto, José Antonio Ubillús y Gerard Du Tran Cong. El abrazo del Superior General a cada uno de ellos y el aplauso larguísimo de la sala fueron la mejor prueba de gratitud.

CODA FINAL

Este cronista termina aquí su modesta labor. Estas crónicas nacieron con vocación de servicio y así quieren concluir. Evidentemente, no tienen ni han pretendido tener rango de oficialidad. Ese honor pertenece a las Actas. El cronista se ha movido muy a gusto por los vericuetos asamblearios y ha constatado, en vivo y en directo, la cercanía y el afecto de todos los asambleístas. Y no quiere terminar estas líneas sin enviarle a usted, querido lector, el más entrañable agradecimiento. Porque sin usted, sin el lector, no existirían estas crónicas. Salud y hasta siempre.

CELESTINO FERNÁNDEZ

Vea el video de la Misa de Clausura

Día 14º – 14 de julio de 2010

Cuando comienzo a teclear esta crónica, se escucha desde mi habitación el estruendo largo y acompasado de los fuegos artificiales al lado de la Torre Eiffel. Toda Francia está de fiesta nacional, y en París se ha notado mucho más, desde la mañana, con el famoso y tradicional desfile militar por los Campos Elíseos. La toma de la Bastilla, el 14 de julio de 1789, y el eco de tres palabras mágicas -libertad, igualdad y fraternidad- han quedado grabadas para siempre en el corazón de Francia. Tal vez, el cielo totalmente nublado y la tromba recalcitrante de agua caída sobre París, hayan restado vistosidad a los festejos.

 Pero también los asambleístas han celebrado fiesta. Aunque una fiesta doméstica y peculiar: la de la Familia Vicenciana, como anunciaba el orden del día. Porque ya viene siendo costumbre y tradición, en las últimas Asambleas Generales, la presencia de los representantes de algunas ramas de este más que tricentenario árbol vicenciano. Y esta fiesta ha tenido de todo, como en las mejores familias. Tiempo de trabajo, tiempo de celebración, tiempo de comida y de comensalidad. Por eso, la jornada de hoy bien podría titularse: un día de familia. 

TIEMPO DE TRABAJO

Ha sido la primera parte de esta fiesta familiar. Una parte que ha ocupado prácticamente toda la mañana. Allí, en la mesa presidencial, se han reunido tres personas: el P. Manuel Ginete, Delegado General para la Familia Vicenciana, Yasmine Cajuste, Presidenta Internacional de JMV, y Mark McGreevy, Director ejecutivo del grupo Depaul International. La cuarta persona, Eduardo Marques Almeida, representante de la Sociedad de San Vicente de Paúl, estaba en Haití y también en la sala. Pero no se asuste, sorprendido lector, no hay ningún milagro de bilocación. Se trata, sencillamente, de que esta cuarta persona habló a los asambleístas desde un video grabado para la ocasión.

 Los cuatro han hablado de su experiencia vicenciana, de las tareas y actividades de su Asociación, de los compromisos y objetivos presentes y futuros, de sus sueños y esperanzas, de la unión con todas las ramas de la Familia Vicenciana, del papel que tiene la Congregación de la Misión en el acompañamiento y formación del laicado vicenciano, de la creatividad en la misión, de la opción radical por los pobres, de la atención especial a la pastoral juvenil, de lo que aportan y pueden aportar a la Congregación de la Misión, de la actualidad y significatividad de la espiritualidad vicenciana, del liderazgo, de lo que se lleva  acabo y de cómo se podría hacer mucho más por los pobres y empobrecidos, del carácter global del carisma vicenciano, de la vivencia del carisma vicenciano en el servicio a los pobres… Todo ello se podría resumir en una frase del P. Manuel Ginete: “Lo importante, para San Vicente, no estaba en quién hacía la obra, sino en que los pobres fueran atendidos”.

 Tampoco han faltado los consejos y recomendaciones para la Congregación en general. Unos consejos dados con respeto y cariño, como se dan en todas las familias que se llevan bien, pero que podrían llevarse mucho mejor.

TIEMPO DE CELEBRACIÓN

Ha sido la segunda parte de esta fiesta. Y se ha llevado a cabo en la capilla de San Vicente de Paúl, en la Casa Madre de San Lázaro. Allí, a las cinco de la tarde, los asambleístas, los ayudadores, la Superiora General de las Hijas de la Caridad y su Consejo, varias Hijas de la Caridad y un buen ramillete representativo de algunas Asociaciones vicencianas, se han juntado para celebrar la unión y la fraternidad en la celebración por excelencia que es la Eucaristía. Con sencillez y como mandan los cánones litúrgicos, presidió la Eucaristía el Visitador de Toulouse, el P.Jean-Yves Leboeuf y se creó un ambiente de verdadera familia.

 No faltó la sorpresa, al final de la celebración: la lectura de una carta del Papa Benedicto XVI dirigida al Superior General de la Congregación de la Misión y a la Superiora General de las Hijas de la Caridad. Una carta llena de ánimo para seguir trabajando por la evangelización y el servicio de los pobres. Una carta donde, a propósito del 350 aniversario de la muerte de San Vicente de Paúl y de Santa Luisa de Marillac, el Papa resalta la entrega y la creatividad de los Fundadores como signo creíble para los hombres y las mujeres de hoy.

TIEMPO DE COMENSALIDAD

Y la fiesta de la Familia Vicenciana ha terminado como se acostumbra en las familias bien avenidas. Algunos lo llamarán cena o comida; este cronista escoge otro nombre: comensalidad. Porque no se trataba solamente de comer, sino de encontrarse, de dialogar, de pasar un buen momento. Este cronista se acordó de aquello que San Vicente de Paúl dice en el capítulo VIII de las Reglas Comunes de la Congregación de la Misión: “A la manera de amigos que se quieren bien”.

 En definitiva, este 14 de julio ha sido un día distinto en la XLI Asamblea General de la Congregación. Los asambleístas ya otean el horizonte final. Pero todavía quedan dos jornadas, y todavía queda bastante materia de trabajo. Las prisas no son buenas consejeras. Por eso, los entendidos en el arte del peregrinaje suelen decir que hay que caminar sin prisa pero sin pausa.

 CELESTINO FERNÁNDEZ

Vea el video de la segunda semana
Vea la Galería de Fotografías: Sacré Coeur

Día 13º – 13 de julio de 2010

Bueno, pues resulta que hoy es martes y trece. Y en algunas culturas -en otras, es el viernes y trece-, este guarismo es señal de mala suerte o de peligro inminente de que algo no va a ir bien. Evidentemente, usted me dirá, irónico lector, que eso es una leyenda irrisoria y sin fundamento o una superstición propia de personas incultas. Pero, a veces, funciona. Y la prueba está en la jornada asamblearia de este martes. Da la impresión de que una legión de hadas enredadoras se colaron, a media mañana, por las rendijas de la sala.

 Quiero decir con esto que tenía que llegar el día temido, y llegó. En toda Asamblea suele haber un día gris, aburrido, lleno de repeticiones, con poca brillantez, con la sensación de que el tren se atasca y es incapaz de avanzar unos cuantos kilómetros con ritmo normal. Me decía un asambleísta que la casi totalidad de la jornada de hoy se puede comparar a un caminante tratando de luchar denodadamente contra la niebla de las palabras y el viento de las dubitaciones. Tal vez, esto les resulte exagerado a los veteranos en estas lides, pero los más novatos suelen sorprenderse mucho con sesiones como la de hoy.

 Y usted me preguntará cuál ha sido la razón. Yo sólo le adelanto que hay una palabra que siempre asusta en todas las Asambleas. Ya salió en la crónica anterior y ha vuelto a salir en la sesión de hoy: los Estatutos. No es que este cronista tenga manía a ese bendito vocablo, pero casi siempre suele ser piedra de tropiezo en las Asambleas.

 DE LA FICCIÓN A LA REALIDAD

Sin embargo, la mañana comenzó bien. Y el trabajo sorprendió gratamente a los asambleístas. Se trataba de recordar y revivir todos los videos que, a lo largo de las jornadas asamblearias, han sido proyectados en la pantalla grande. Videos que genéricamente se titulan: “El grito de los pobres”. Videos que han ido describiendo, con crudeza y realismo, el mundo terrible y olvidado de los que son arrojados a los márgenes de la historia. Videos que han intentado enseñar, sin espiritualismos desencarnados, el oscuro reverso de la vida.

 Para que se haga una idea, le recuerdo al lector algunos temas de estos videos: mujer pisoteada, prostitución, inmigración, alcoholismo, leprosos, habitantes de la calle, drogadictos, víctimas de la guerra, enfermos pobres y sin recursos sociales, enfermos de Sida, jóvenes de familias desestructuradas, indigentes…

 Si algún asambleísta pensaba que estos retratos de la pobreza y de la marginación servían solamente para empezar distendidamente las sesiones y para ver un poco de cine doméstico, hoy habrá descubierto su verdadero objetivo: escuchar con el corazón el incesante grito de los pobres, meterlo dentro de sus entrañas y dejarse zarandear por él. Tarea nada fácil en estos tiempos.

Y así, los asambleístas se han reunido por grupos, han comentado el impacto que les han producido esas imágenes, han pasado de la ficción a la realidad de “nuestros amos y señores”, y han sacado algunas conclusiones personales y congregacionales. Un trabajo sencillo que han ido exponiendo en la sala. Sería demasiado prolijo transcribir lo que los grupos han ido manifestando. Han sido frases breves, pero sinceras: desde una llamada a la sensibilidad hasta una urgencia de cercanía a los pobres; desde una mirada de fe hasta una evangelización integral; desde un interrogante sobre nuestro modo de vida hasta un desafío a ser verdaderamente comprometidos en la transformación de este mundo; desde una creatividad liberadora hasta “correr a ayudar a los pobres como se corre para apagar el fuego”.

 OTRA VEZ LOS ESTATUTOS

Ya anuncié, en la crónica anterior, que hoy volverían los Estatutos. Y si el lunes ocuparon casi toda la jornada, este martes también han vuelto a tomar posesión de la mayor parte del día. No crea usted, malpensado lector, que los asambleístas quieren sufrir una especie de tormento asambleario. Se trata, sencillamente, de que esta XLI Asamblea General tiene el encargo ineludible de revisar los Estatutos, y primero es la obligación que la devoción. Y ante la obligación, no queda otro remedio.

 Si usted quiere saber cómo transcurrió la media sesión matutina y toda la sesión vespertina, no tiene nada más que releer la crónica anterior. En la jornada de hoy, se continuó presentando, estudiando, discutiendo, aclarando y votando una serie de Estatutos. Conservó su gran paciencia el Presidente de la Comisión, P. Alberto Vernaschi, y moderó con maestría y saber estar el P. Dennis H. Holtschneider.

 Pero ha habido una diferencia: la Asamblea se ha atascado, sobre todo, en un Estatuto, y ahí ha estado la clave del citado “martes y trece”. Ha sido un Estatuto completamente nuevo: el referente a las Conferencias de Visitadores. Sólo le diré, querido lector, que este Estatuto, que contiene tres párrafos, ha estado paseándose por la sala durante casi tres interminables horas. Ahora se dará usted cuenta del cansancio, la perplejidad, las dudas, los sofocos y demás afecciones físicas y anímicas de los asambleístas. Entre los que querían que las Conferencias de Visitadores formasen parte del cuerpo legislativo de la Congregación, entre los que no querían, entre los que no sabían si querían o no querían, entre los que querían otro nombre para esta criatura todavía en proceso de crecimiento, entre los que se apuntaban al nombre actual, entre los que ponían un modo, entre los que entregaban una nueva redacción, entre los que añadían una expresión, entre los que dudaban de una palabra… Total, que el Estatuto se encontraba tan contento en la sala, a pesar del descontento de los asambleístas.

           Termino esta crónica advirtiendo al lector que todavía queda pendiente algún que otro Estatuto. Esperemos que la cansina sesión de hoy haya sido solamente el día especial y accidentado que toda Asamblea tiene que pasar necesariamente. Y como las cosas hay que verlas positivamente, es bueno pensar que estos días “especiales” son siempre muy atrayentes para el futuro historiador de las Asambleas Generales de la Congregación de la Misión.

 CELESTINO FERNÁNDEZ

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