El P. Tomaž Mavrič, elegido Superior General de los Misioneros de San Vicente en 2016, ya ha llenado su calendario de ocupaciones, de un modo más que extraordinario, visitando no solo las Provincias de la Congregación de la Misión y las Hijas de la Caridad, sino también participando en muchos encuentros de voluntarios y voluntarias vicencianas de todo el mundo. Nosotros, en Sardeña, hemos recibido el gran honor de haberle recibido entre nosotros los dos últimos domingos de enero de 2018, para la celebración de dos “Seminarios Vicencianos” de formación, iniciados a finales de los años 90 del siglo pasado, y que continúan evidenciando la gran devoción por San Vicente de Paúl en toda la isla de Sardeña, pero también por el testimonio de caridad de las Hijas de la Caridad y los Misioneros y de toda la Familia Vicenciana en sus asociaciones.

Estos Seminarios están organizados y programados por la Familia Vicenciana en la persona de su presidente, el P. Bruno Gonella C.M., actualmente también párroco y superior de la Parroquia de la Medalla Milagrosa de Cagliari. Este año también se han celebrado dos Seminarios, uno en Cagliari y otro en Sassari, para facilitar la presencia de los grupos vicencianos en las respectivas zonas sur y norte de Sardeña. Los dos Seminarios, celebrados el 21 y el 28 de enero de 2018, han tenido el mismo esquema: oración por la mañana, seguida de la conferencia del Superior General, la santa Misa con homilía, siempre presidida por el P. Mavrič, y, después de un tiempo de buffet, se vuelve al trabajo con un diálogo con el Padre a las 14:30, que se extendía el tiempo necesario.

Nos sorprendió gratamente la buena participación de los grupos vicencianos y varias asociaciones guiadas por las Hijas de la Caridad de las respectivas ciudades, que superaron el millar de participantes. El encuentro de Cagliari se ha celebrado en la Capilla de las Hermanas, en la que se ocuparon incluso las tribunas superiores. La atmósfera fue la de una familia que se encuentra y goza del encuentro recíproco, sobre todo por la presencia del Superior General, por su visita en Sardeña.

El Padre, en sus discursos, homilías y diálogos ha animado a los participantes, sobre todo, a la fidelidad a la llamada de la vocación vicenciana en su donación específica al Señor y en el cuidado y servicio a los pobres, sobre todo de los refugiados, inmigrantes y abandonados. También ha exhortado a los presentes a ocuparse de crear una cultura de la vocación, y por tanto ser activos en el animar e invitar a las personas a las varias Congregaciones vicencianas de vida consagrada (Hijas de la Caridad, Misioneros, Hermanas de la Caridad de S. Antida, Hermanas Manzelianas) o Asociaciones laicas (voluntariado vicenciano, Sociedad de San Vicente, Asociación de la Medalla Milagrosa).

Aunque con un programa muy estrecho, el Padre ha encontrado tiempo de visitar a un cohermano misionero que se recuperaba en una casa de reposo, los centros de asistencia para los pobres dirigidos por las Hijas de la Caridad, las Casas Provinciales de la Congregación presentes en la isla, las hermanas de la enfermería y las casas de los Misioneros. Ha recordado en sus discursos la importancia de cultivar la devoción a nuestros santos, beatos y Siervos de Dios, exhortando a todos a divulgar la vida y el ejemplo para crecer en la devoción.

El Padre ha recordado explícitamente algunas figuras como sor Nicoli, sor Tambelli, el P. Manzella, y ha visitado en oración también la capilla y las tumbas.

La siguiente cita de la Conferencia del Padre resume muy bien el pensamiento desarrollado en ella, texto a la vez repetible en otra sede:

“Cuando hemos iniciado subrayando el Cuarto Centenario de Carisma Vicenciano, era consciente de que San Vicente no habría querido que recordáramos simplemente el pasado. Habría querido que mirásemos al futuro creando proyectos concretos que mantuvieran el Carisma Vicenciano vivo y en continua expansión donde ya está presente, difundiéndolo al mismo tiempo en las ciudades y pueblos donde no se conoce aún. Esto se puede llevar a término acercando nuestra colaboración entre los ramas de la Familia Vicenciana, ocupándonos más a fondo en el proyecto común, promoviendo nuevas vocaciones a la vida consagrada y desarrollando todas las áreas de la comunicación”.

P. Italo Zedde, CM

Provincia de Italia